17 de marzo de 2011

Lectura crítica en la red

(Foto: whitewall buick, Flickr, CC)

¿Habéis oído hablar del pulpo de árbol?
En nuestra clase lo mencionó un profesor del master, para ejemplificar el modo acrítico como los jóvenes suelen leer la información en la red. Los pulpos de árbol, obviamente, no existen, pero un tal Lyle Zapato creó una web hace unos años defendiendo esta especie ‘en extinción'. La ocasión fue aprovechada por un sociólogo para evaluar el grado de credulidad de un grupo de chicos de doce años, la mayor parte de los cuales dio por cierta la existencia de este animal. Aunque el modo como se llevó a cabo la investigación parece levantar algunas sospechas, el estudio pone de manifiesto la necesidad de educar a lectores críticos. Como profesores de español, ¿cómo nos afecta esto?

Como dice Daniel Cassany, enseñar a leer en E/LE no puede limitarse a darle a los alumnos una serie de reglas gramaticales para que descifren lo que pone en un papel/ pantalla, sino que supone enseñar a “identificar la ideología y a posicionarnos”; por lo tanto, no se trata de que lean las líneas, sino de que lean “tras las líneas” (esta idea, más desarrollada y con algunos ejercicios de ejemplo la encontraréis en el powerpoint de una conferencia que dio en XVII Encuentro Práctico de International House).

Este tipo de lectura crítica es siempre necesaria (pensemos, sobre todo, a la hora de leer el periódico o ver las noticias), pero lo es aún más en la red: el gran volumen de información compartida en ella obliga a hacer una criba. ¿Y quién mejor que los profesores de E/LE para ayudar a los aprendientes a adquirir este sentido crítico?

(Podría argumentarse: pero es que nosotros enseñamos a adultos, que ya saben como cómo leer críticamente en sus lenguas de origen así que, ¿por qué deberíamos molestarnos en enseñarles a hacer lo mismo en español? A lo que contesto: ¿realmente saben? Y ya que vamos: ¿sabemos nosotros “leer tras las líneas” sólo por ser adultos? Un estudio de 2006 citado por Tíscar Lara, experta en alfabetización digital, señala que cada vez buscamos más información relacionada con la salud y la medicina, pero cada vez comprobamos menos su origen –“sólo el 15% en 2006 frente a un 25% en 2001”-)

Así que… ¿qué podemos hacer?
            · Podemos diagnosticar nuestra propia actitud como lectores y usuarios en Internet: podemos observarnos cuando usamos la web. ¿Leemos la información como si fuera ‘objetiva’ o nos fijamos en lo que no se dice tanto como en lo que se dice?
            · Podemos poner en marcha una serie de ‘técnicas’ para formarnos a nosotros mismos como usuarios críticos: descifrar las URLs, discriminar los resultados libres de los patrocinados en una búsqueda en Google o contrastar la información son sólo algunas de las ideas que sugiere Cassany en la presentación de la que os he hablado antes.

¿Y en el aula, qué?
· Podemos proponer que los alumnos analicen las entradas en algún foro, como el de Wordeference, valoren la fiabilidad de la información y contribuyan a esos sitios ofreciendo explicaciones o traducciones más precisas.
· O, tal vez, podríamos aprovechar un ratito en varias clases para hablar explícitamente sobre cómo leemos los medios de comunicación. En la página de Cibercorresponsales encontraréis una serie de preguntas que podrían servir para analizar una noticia en el periódico.
Yo apenas he empezado a documentarme sobre este asunto, ¿pero qué os parece a vosotros? ¿Se os ocurre alguna idea para introducir la lectura crítica en la clase de E/LE?

3 comentarios:

  1. Me parece MUY acertada tu crítica de la creencia que los alumnos adultos saben leer entre las líneas en sus L1. Como lo remarcó Carmen López en una clase de Metodología 2 y como bien indicas tú también en esta entrada, la gente tiende a confiar en Internet, en cuanto a búsquedas de información se refiere, sin ejercer ningún tipo de valoración crítica. ¡Todos corderos manipulables a voluntad! :-)

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  2. Hoy leía una entrevista muy interesante en el Dominical de un libro que se ha publicado (ahora no recuerdo títulos, lo siento) sobre cómo internet hace que leamos durante menos tiempo y nuestra capacidad de atención baje.
    Me parece muy preocupante, porque a menos tiempo de reflexión, menos profundidad en esta reflexión y, de ahí, como dice SergE, más "borreguismo".

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  3. @laura ¿Te acuerdas ya del título? Por favor, pásanos el enlace o del libro o de la entrevista. Gracias.

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