27 de diciembre de 2007

Segunda vida en E/LE (SL)

Second Life es un mundo virtual de interacción social de la Web 3-D. Ideado por la compañía Linden Lab, es un mundo creado por sus usuarios en el que se puede interactuar, jugar, hacer negocios y, en definitiva, comunicarse. Tiene varios competidores, entre ellos Active Worlds, There, Entropia Universe, Multiverse, Worlds o Whyville y la plataforma de código libre Metaverse. Todos estos espacios tienen en común los siguientes puntos: el usuario se sumerge en un mundo tridimensional; el usuario interacciona, construye, crea y desarrolla contenidos y objetos; la existencia del entorno no se ve alterada por la ausencia del usuario; varios usuarios pueden participar a la vez; la interacción se da en tiempo real; facilita (más bien, exige) la creación de grupos sociales.

Ante estos mundos virtuales las reacciones no suelen ser especialmente receptivas. A los gurús de la blogoelesfera 2.0. (por cierto, que ya se empieza a hablar también de Web 3.0... Esto no me parece serio...) no parece convencerles. Emilia Conejo ilustra bien el sentir general:
hubiera sido una paradoja tomar una postura a favor de ello, si en mi vida profesional de cada día defiendo un enfoque orientado a la acción en el que el usuario de la lengua tiene una identidad propia de la que puede partir sin necesidad de adoptar una imaginaria. No habría tenido sentido lanzarse a un macro juego de rol solo por el hecho de que fuera tridimensional.
Este pequeño fragmento procede de la utilísima reflexión que hace Emilia en su blog Moleskinele sobre la inauguración de PROELE virtual en SL, que tuvo lugar este ya lejano julio y de la que tenéis una fotografía al principio de esta entrada. Esta primera impresión se me hace simpática por quijotesca, en el más exacto sentido del término, con los mundos virtuales cual libros de caballerías debilitándonos la molleja o la bien formada identidad propia, verdadera y una.

En cualquier caso, SL presenta ciertos problemas: la falta de sonido (parece que se solucionará), los problemas de acceso con Linux (razón por la cual yo no pude asistir al encuentro de PROELE hace ya varios meses), etc. A pesar de ello, no faltan quienes comienzan a verle las posibilidades pedagógicas a este asunto. Aquí podéis consultar una bibliografía anotada sobre SL como recurso educativo. Especialmente prometedor resulta en relación con una posible mejora de las plataformas de e-learnig (WebCT -la nuestra-, Blackboard, etc.), cuyos principales problemas son, en mi opinión, en primer lugar, que yuxtaponen sus aplicaciones en lugar de integrarlas y, en segundo lugar, la impersonalidad (la falta de contacto e interacción con el resto de los compañeros). Se está creando ahora Sloodle, una plataforma virtual para desarrollar y compartir herramientas que faciliten la enseñanza y aprendizaje en mundos virtuales:
Sloodle integrates the Second Life multi-user virtual environment and the Moodle learning-management system.
¿Os imagináis nuestro máster en un entorno similar al de Sloodle?

El IC parece que lo tiene claro y de momento ya ha abierto sede en SL, en la que encontramos varias salas de exposiciones, un salón de actos, pantallas de vídeo y aulas virtuales de español.

¡Feliz año (virtual y no virtual) a todos!

2 comentarios:

  1. Hola Idoia,

    Me ha gustado mucho tu entrada sobre SL - pero me fascinan aun más las posibilidades de "sloodle" ya que empleamos una plataforma 'moodle' en mi escuela donde trabajo. ¡Mil gracias para compartirlo!

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  2. Me ha parecido muy interesante tu entrada, Idoia. Ciertamente, si mundos virtuales como "Second Life" se redujeran a reproducir el aula tradicional como muestras en la foto de tu entrada, no tendría sentido usar los mundos virtuales con fines educativos.

    Sin embargo creo que los mundos virtuales ofrecen algo que no podemos ofrecer en el aula no virtual. ¿No sería maravilloso poder aprender a hacer el "check in" de un hotel en un hotel virtual en vez de pedir al alumno del aula "que se imagine que está en un hotel"? ¿No sería genial tener una clase de conversación de manera distendida en la terraza de un bar mientras te tomas una cerveza fresquita? ¿No sería genial que el estudiante tenga también la posibilidad de participar en eventos sociales como concursos y juegos para practicar la lengua además de ir a clase?

    Creo que los mundos virtuales tienen mucho que ofrecer en cuanto al aprendizaje de lenguas extrajeras y puede ser una solución para los problemas que plantea el e-learning en la actualidad.

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