13 de junio de 2013

¡Eliminémos barreras! Utilicemos Software libre en el aula


Conocemos como software al equipamiento o soporte lógico de un sistema informático que hace posible la realización de tareas especificas, como por ejemplo el sistema operativo, un procesador de textos, o un editor de fotos. Desde la llegada de las nuevas tecnologías a las aulas se abre el debate sobre qué tipo de software se debe de utilizar aquí, ya que existen dos tipos: el software libre y el software privado. A continuación veremos algunas diferencias:

SOFTWARE PRIVADO

- Todos los usuarios deben pagar una "licencia de uso" al creador.
- Esta sujeto a las condiciones del fabricante y no otorga ningún derecho al usuario final para modificarlo o adaptarlo a sus necesidades.
- No se puede distribuir ni compartir libremente.
- La solución a los errores no llega hasta que el fabricante del programa tenga los recursos necesarios para solventar el problema  y publicar la solución.
- Solo el desarrollador de la aplicación puede ofrecer todos los servicios y esto puede crear una dependencia entre fabricante y cliente.
- Las soluciones a los problemas son privadas y por tanto el usuario debe pagar para obtenerlas.
- Se vende en forma de paquetes estándar, que en muchas ocasiones no se adapta a nuestras necesidades específicas.
- Algunos fabricantes de software privado han colaborado con agencias gubernamentales para incluir accesos secretos al software para así poder utilizar datos confidenciales de sus clientes.
 
SOFTWARE LIBRE

- Todo el mundo puede usarlo sin costo alguno.
- Todo el mundo puede acceder a su diseño (código fuente abierto) para modificarlo y ajustarlo a sus necesidades.
- Los requisitos de hardware son menores que en el software privado.
- Los programadores trabajan de forma cooperativa y en muchos casos son voluntarios.
- La solución a los problemas es libre y el usuario puede utilizarla sin coste alguno.
- Independencia entre el cliente y el proveedor.
- Mejora diversos aspectos relacionados con la perennidad de los datos y su seguridad.


Si la misión social de la escuela es educar a las nuevas generaciones como buenos ciudadanos de una sociedad capaz, fuerte, independiente, solidaria y libre parece evidente que el software que deberemos emplear en el aula debería ser libre, y por tanto no pertenecer ni estar sujeto a las condiciones de ninguna empresa o propietario privado. Lamentablemente muchas de estas empresas propietarias irrumpen en las escuelas "regalando" su software a los alumnos para hacerlos adictos e imponerles una dependencia permanente a sus equipamientos privados, asegurándose de que así van a seguir utilizando y pagando por sus productos en un futuro. La escuela debería rechazar este planteamiento establecido por empresas privadas y permitido por los gobiernos, y permitir a los alumnos conocer y elegir libremente entre los diferentes tipos de software que existen.

El conocido programador estadounidense y fundador del movimiento por el software libre en el mundo, Richard Stallman, nos da su opinión sobre el porqué se debe de utilizar software libre en las aulas.






6 de junio de 2013

La nueva enseñanza "sin papeles"

La nueva enseñanza "sin papeles"

  El uso de las TIC's ha revolucionado totalmente la enseñanza en todos los niveles. Han pasado apenas quince años desde el primitivo uso de "transparencias" en las aulas universitarias hasta la instalación de pizarras electrónicas, en las que los profesores escriben empleando sus propias manos, pero como usuarios de la web 2.0, sabemos que esta revolución no acabará aquí. Durante mis años como estudiante he vivido este cambio a "marchas forzadas", es decir, adaptando mi manera de trabajar y estudiar según las exigencias de cada docente, pues al final seremos nosotros, futuros profesores de español, los que impondremos una manera de trabajar siguiendo un criterio pedagógico adaptado a las nuevas exigencias tecnológicas. 

  Si hace años los grandes maestros de las letras predicaban el uso de voluminosos manuales para garantizar el máximo aprovechamiento y adquisición de todos los conocimientos, hoy en día se puede afirmar que la sabiduría y el conocimiento no se encuentran sólo en los libros en papel. Los nuevos enfoques comunicativos abogan por un uso práctico de la lengua empleando materiales de la vida real, por lo que ya no tiene sentido exigirle al estudiante de lenguas un trabajo presencial reducido al aula en el que emplee un montón de manuales de gramática. Las herramientas 2.0 permiten unificar todo ese trabajo en un solo elemento: el soporte virtual. 


  Webquest, wikis, e-learning... se han convertido en nuevos entornos virtuales de aprendizaje que poseen una característica común: su soporte no es en papel. Las libretas y folios repletos de apuntes y ejercicios han dado paso a archivos y páginas web que facilitan enormemente el trabajo y animan a los alumnos a trabajar de forma cómoda y muy práctica, ya que si antes debían acudir al aula con varios libros de texto, diccionarios y cualquier material específico que necesitaran, ahora todo eso ha quedado reducido a un ordenador, o incluso una tableta, más pequeña y práctica. Ya no es necesario acudir a majestuosas bibliotecas para consultar dudas, donde podíamos correr el riesgo de no encontrar el ejemplar que buscamos, o recorrer grandes distancias para localizar un libro determinado: ¡cada alumno puede tenerlo en su propia casa y consultarlo cuando quiera a través de una simple descarga! 


  El fin del papel supone la consecución de un nuevo método de aprendizaje, en donde el alumno se convierte en un individuo propio y autónomo que no necesita acudir siempre a clase para consular sus dudas. Los e-mails y las videoconferencias han facilitado la comunicación entre estudiantes y profesores, quienes ahora son meros guías del proceso de aprendizaje. Es cierto que ya no presidiremos grandes aulas repletas de estudiantes que nos "venerarán" por todos los conocimientos que poseemos, pero ganaremos algo que, en mi opinión, es mucho mejor: la posibilidad de trabajar todas las competencias comunicativas en cualquier parte del mundo y en el momento que elijamos. Además, debemos tener en cuenta el importante ahorro económico que supone este cambio: no hará falta invertir en espacios, el material bibliográfico será mucho menos costoso para las editoriales y contribuiremos a la conservación del medio ambiente. 

  Las TIC's y el soporte virtual en la enseñanza de lenguas ya no son el futuro, sino el presente. Abandonemos las odiosas fotocopias y las libretas con apuntes para dar paso a un nuevo formato on-line con multitud de posibilidades: cazas del tesoros, ejercicios de gramática autocorrectivos, puzzles, gymkanas virtuales..., todo inmerso en una comunicación directa entre alumnos y profesor a pesar de la distancia.

  La era del papel ya terminó, ¡bienvenidos a la era digital!